viernes, septiembre 17, 2010

Aburrimiento: cuando la vida parece previsible


La sensación ocasional de que el tiempo transcurre lentamente y que la vida no es satisfactoria parece un sello distintivo de nuestra época. Todos hemos sentido aburrimiento en una conferencia interminable o frente a una persona repetitiva, pero cuando el descontento y falta de interés se tornan crónicos, pueden tornarse patológicos y destructivos.

En contra de la percepción habitual de que el aburrimiento obedece sólo a fuentes externas, es más importante destacar las razones internas del mismo, porque éstas pueden modificarse con facilidad y ayudarnos mejor a entenderlo y desafiarlo.

Es cierto que los seres humanos tenemos la necesidad de cambiar constantemente nuestros estímulos (rotando nuestra dieta por ejemplo), pero es igualmente cierto que vivir en un entorno interesante y variado es un asunto de percepción (visitar una librería podría ser fascinante para una persona, mientras que otra podría considerarlo aburrido).

En consecuencia, sería recomendable revisar nuestras percepciones, porque el mundo es un lugar complejo, capaz de suscitar una enorme curiosidad y mantenernos ocupados (¡el misterio nunca termina!). La idea de que no hay nada en él que pueda asombrarnos, interesarnos y entretenernos es equivocada y nos quita incentivos para realizar al máximo nuestras potencialidades.

sábado, agosto 09, 2008

La infidelidad o "affaire"


La infidelidad es la ruptura dramática de una fantasía de amor, que afecta a la autoestima y se vive con angustia, duelo, autorreproche, celos, odio y obsesividad. Se sigue amando además a la pareja, por lo menos durante algún tiempo. Es una situación que nos remite a momentos dolorosos de la niñez, cuando indefensos afrontábamos el terror de perder a nuestros padres y perecer.

La infidelidad se puede presentar naturalmente en el matrimonio, pero también en el noviazgo, la unión libre y hasta entre amantes de cualquier preferencia sexual, con efectos psicológicos similares, que varían de persona a persona en función de su capacidad para ser feliz consigo misma.

Pensar que el "affaire" debiera acarrear necesariamente el fin de la relación es un tanto simplista, porque cada extravío es diferente. A veces, la aventura implica el objetivo inconsciente de terminar con el vínculo amoroso, pero hay ocasiones en que es resultado del intento desesperado de plantear una insatisfacción frente a la pareja, cuando los participantes tienen alergia al conflicto y no se dan cuenta que las discusiones, cuando versan sobre asuntos importantes, contribuyen a un mejor entendimiento y producen un desahogo del que emergen con más fuerza y conocimiento. Hay por supuesto otras causas.

Por último, la infidelidad es, también, una oportunidad de cambio que debe entenderse e interpretarse adecuadamente, para proveer a la pareja con una estructura que les permita contener la situación, entender los verdaderos problemas y solucionarlos. Dicho en otros términos, la infidelidad, paradójicamente, podría ser el preludio de una mejor relación…

domingo, febrero 10, 2008

Trastornos de la alimentación


"Hay que comer para vivir y no vivir para comer". Esta frase, atribuida a Cicerón, parecería resumir la actitud ideal hacia la alimentación. Pero no parece describir el estado actual de las cosas.

Comer en exceso puede reducir la ansiedad, permitirnos lidiar con el aburrimiento de nuestras vidas, ser un subtituto del placer sexual o compensar por el amor que no encontramos. En contraste, comer poco puede significar un miedo irracional a crecer y desarrollarse, algún tipo de comportamiento autodestructivo o una resistencia a la imposición.

Las personas que padecen este tipo de trastornos suelen pensar obsesivamente acerca de su alimentación, pierden el control voluntario sobre lo que comen, mienten a los demás acerca de su dieta, piensan en la comida como en una droga, entran y salen periódicamente de dietas y se sienten permanentemente insatisfechas con su imagen. Por último, suelen tener un interés especial en nuevos medicamentos, liposucciones, hipnosis o cirujías plásticas. Es decir: todo lo que les refuerce la ilusión de que su problema debe ser resuelto externa y no internamente.

Los dos trastornos mejor conocidos son la bulimia y la anorexia. En la bulimia son característicos las comilonas o "atracones" seguidos de culpabilidad y vómito o ingesta de laxantes y dietas rigurosas. En la anorexia por el contrario, la persona se rehúsa a comer lo necesario y adelgaza de manera alarmante, perdiendo interés en lo sexual.

En mi opinión, la mejor estrategia es una en que se promueva el entendimiento del porqué se abusa de la comida, al tiempo que se emplean técnicas para romper los malos hábitos y mejorarlos.

lunes, febrero 26, 2007

Autodestructividad: llevar al enemigo sobre los hombros.


El acto máximo de autodestrucción es el suicidio. Sin embargo, por cada persona que se destruye de manera directa, hay 10 o 20 que lo hacen indirectamente, convirtiéndose en los verdugos de un lento proceso que acorta sus vidas.

Por supuesto, en el suicidio se admite el impulso de morir mientras que en el comportamiento autodestructivo ese impulso permanece inconsciente (lo que hace más difícil reconocer que podría necesitarse ayuda). No sólo eso: con frecuencia, el sujeto cree que sus conductas obedecen a valores genuinos, como la obtención del verdadero placer de la vida o algo semejante, lo que hace más difícil erradicarlas.

Entre las principales conductas autodestructivas podríamos mencionar las siguientes:

1.- Alcoholismo, drogadicción
2.- Negativa a seguir las instrucciones médicas en caso de enfermedad
3.- Sufrir "accidentes" con frecuencia
4.- Ubicarse en situaciones humillantes (sentimentales o de otro tipo)
5.- Practicar actividades peligrosas sin necesidad
6.- Excesiva severidad con uno mismo (dietas excesivas, ejercicio que lesiona, etc.)

Las causas de estas conductas pueden ser diversas: un sentimiento de culpa que demanda castigo, el deseo de lastimar a otros mediante la propia destrucción, la falta de un sentido de la vida, la percepción de que enfrentamos problemas irresolubles, etc.

En Psicoterapia tratamos de conocer las razones inconscientes de la conducta autodestructiva para mostrarlas con claridad al paciente, quien normalmente puede desafiarlas una vez que se han hecho concientes.

lunes, octubre 23, 2006

La soltería involuntaria


Un famoso psicoanalista alemán, Erik Erikson, propuso a mediados del siglo XX una teoría del desarrollo basada en la idea de que los seres humanos pasaban por ciertas etapas, cada una caracterizada por tareas y preocupaciones que era necesario resolver antes de pasar a la siguiente.

Desde esa perspectiva, un hombre o mujer en sus 20's debía por ejemplo empezar a independendizarse de sus padres, explorar las relaciones personales íntimas, terminar exitosamente sus estudios y seleccionar a un compañero o pareja, para estar en condiciones de empezar siquiera a resolver los problemas de la década siguiente, como adaptarse a los cambios fisiológicos de la mitad de la vida o consolidarse económicamente.

Por supuesto, no se trata de imponer una estructura de desarrollo rígida sobre algo tan complejo como la experiencia vital, pero sí podemos usar esa teoría como apoyo para responder preguntas sobre la normalidad (estadística) de ciertas conductas. Otro factor importante es el entorno de cada persona: las costumbres maritales difieren considerablemente por ubicación geográfica, nivel de desarrollo cultural u otras causas.

En ese orden de ideas, llama la atención la presencia cada vez más frecuente de personas que buscan pareja sin éxito o dicen estar esperando a que la persona indicada llegue a sus vidas. Lo curioso es que para esa búsqueda, que está obviamente regida por la realidad, confíen en herramientas que tienen más que ver con la magia y la fantasía, que con el desarrollo de habilidades sociales que les permitan concretar sus objetivos. No sólo eso: a menudo, detrás de especiosas ideas sobre la conveniencia de estar soltero, todo lo que se oculta es depresión y sentimientos de inseguridad.

Toda persona puede encontrar una pareja si se conoce a sí misma, es honesta respecto de sus objetivos, está en contacto con la realidad y se esfuerza por obtener lo que quiere, cultivando las habilidades que le permitan obtenerlo.

domingo, septiembre 24, 2006

Timidez: el Gran Hermano nunca duerme...



La timidez es un perturbador rasgo de la personalidad, caracterizado por una intensa sensación de ineptitud en las relaciones con los demás; por la percepción de que alguien nos observa críticamente. La timidez no es un producto de limitaciones reales de la persona, sino de percepciones distorsionadas acerca de uno mismo. Y por ello afecta por igual a personas de todas las condiciones sociales. Los estudios practicados muestran que se trata de un problema de alta prevalencia (es una emoción con la que todos en alguna medida podríamos identificarnos), pero no es lo mismo ser tímido en algunas situaciones sociales, que durante todo el tiempo.

La timidez puede manifestarse mediante problemas del habla (discurso interrumpido, tartamudeo), evitación de papeles protagónicos (los tímidos hablan pocas veces de sí mismos), frialdad emocional aparente, sentimientos de inferioridad y problemas sexuales, pero sobre todo por el número (muy reducido) de personas con las que pueden comunicarse eficazmente.

El tratamiento de la timidez implica la exploración de experiencias infantiles con el objeto de entender en qué forma determinaron la adquisición de conceptos equivocados (de inferioridad) sobre uno mismo. Desafortunadamente, este proceso es difícil de realizar sin la ayuda de un observador entrenado, que regularmente lo es el psicoterapeuta.

Desde una perspectiva conductual, se entrena también al paciente en asertividad y habilidades sociales y puede llegar a recomendarse inclusive algún medicamento natural para obtener mejoría desde las primeras citas.

domingo, mayo 21, 2006

Adicción al trabajo



La adicción al trabajo o "workaholism" es un patrón de conducta que presenta las características siguientes:


  • Trabajar más horas de las necesarias (más de 60 semanales, por ejemplo)
  • Hablar constantemente del trabajo, aún fuera de él
  • Trabajar cuando se está enfermo, si esto no es indispensable
  • Aburrirse y estar intranquilo durante las vacaciones
  • Obtener casi todas las satisfacciones emocionales del trabajo
  • Tener enfermedades relacionadas con el estrés, tales como colitis nerviosa, úlcera, problemas que parecen cardíacos pero no tienen causa orgánica aparente, etc.

En sí misma, esta adicción no es una enfermedad, pero tiene costos substanciales porque suele ir acompañada de un alejamiento de la pareja y de la familia, quienes se resisten a actuar e incluso llegan a sentirse culpables porque el adicto les dice que "todo lo hace por ellos" pero en realidad lo utiliza como una excusa para evitarlos. El problema es que a la larga, por la falta de convivencia, las relaciones entre el padre-proveedor y los demás integrantes de la familia podrán tornarse muy frágiles.

viernes, mayo 19, 2006

Obsesiones y Compulsiones: ideas que no nos abandonan y rituales que debemos oficiar



La obsesión es una idea persistente e insidiosa que pese a ser ilógica aún para el que la piensa, no puede abandonarse y causa angustia. Por ejemplo, creer sin que medie una razón suficiente que las llaves del gas podrían estar abiertas y que corremos peligro de morir durante el sueño.

La compulsión por otro lado, es un ritual que se supone investido de alguna cualidad mágica, irracional, cuya función es reducir la ansiedad asociada con la obsesión. Por ejemplo, en el caso anterior, levantarse a mitad de la noche a revisar la estufa, lo que parecería "lógico".

La obsesión es a veces inofensiva, como lo demuestra la práctica infantil de caminar tratando de no pisar las juntas de las losas de la banqueta, pero cuando se padece con una intensidad o frecuencia tales que causen sufrimiento o perturben el desempeño social, laboral o familiar, es tiempo de buscar ayuda profesional.

Uno de los aspectos más indeseables de las obsesiones es que el paciente se percibe como incapaz de controlar su conducta y a consecuencia de ello cree que su vida está fuera de control. Además, las personas afectadas por este problema suelen tornarse muy ineficientes, al destinar una gran parte de su tiempo a rituales diversos (toma mucho tiempo regresar cuatro veces a la puerta de la casa para cerciorarse de que quedó bien cerrada...)

lunes, mayo 15, 2006

Problemas Interpersonales


Aún en las relaciones más estrechas suele haber motivos de desacuerdo. El verdadero problema surge cuando se establecen patrones negativos, basados en la agresión, el abuso o el chantaje de una parte hacia la otra.

Cuando una relación nos hace sentir usados por otra persona, o se caracteriza por frecuentes problemas y aclaraciones, probablemente se haya tornado patológica sin que lo hubiéramos advertido. El problema de fondo siempre es uno de comunicación.

Algunos ejemplos:

  • La necesidad humana de obtener reconocimiento es innegable. La mayoría de la gente quiere ser amada y atendida, y consecuentemente odia que la ignoren. Si uno está en una relación caracterizada por el abandono y la falta de cariño e interés, es probable que empiece a "portarse mal" para obtener reconocimiento, lo que ocasionará nuevos problemas...

  • Las relaciones también empeoran cuando una persona está dispuesta a aceptar toda la agresividad y frustración del otro con una actitud de sufrimiento que pretende despertar la simpatía de otros. Esa estrategia parte claramente de una baja autoestima.

  • Otra causa frecuente de problemas es la actitud de ciertas personas de asumir el rol de jefe frente a sus iguales. De esa manera se pasan la vida criticando y reprochando a los otros sus acciones. Son actitudes producto de la arrogancia. Sin embargo, estas personas también sufren, porque suelen sentirse muy solas.

Sobre las fluctuaciones del estado de ánimo


Ser humano es tener altibajos emocionales y dentro de ciertos límites deberíamos tener reconocido ese derecho. Sin embargo, hay personas que experimentan cambios agudos e incontrolables del estado de ánimo, a veces dentro de períodos cortos de tiempo, que los dejan emocionalmente exhaustos e interfieren con sus relaciones familiares y sociales. Estos cambios oscilan entre la depresión y la manía (que puede definirse como una euforia que motiva la realización de actos desproporcionados de generosidad frente a extraños, inicio de nuevos y arriesgados negocios, compras de impulso, etc.)

Las etiquetas médicas "trastorno bipolar", "ciclotimia" o "hipomanía" pueden aplicarse a ciertos pacientes de este grupo, pero con extrema cautela, pues pocos trastornos generan tantos diagnósticos infundados como éste. Las etiquetas psiquiátricas constituyen verdaderas sentencias que pueden pesar durante toda la vida del paciente.

Ansiedad


Si se camina por una calle obscura y un extraño sale de entre las sombras con un arma, a esa emoción se llama "miedo". Pero si en la playa, durante las vacaciones, nos asalta un temor repentino a los efectos cancerígenos del sol, probablemente estemos en presencia de ansiedad.

El miedo es una respuesta emotiva-racional ante un riesgo efectivo. En la ansiedad por el contrario, la amenaza es fundamentalmente imaginaria. El problema es que la respuesta fisiológica ante el miedo o la ansiedad es la misma, y como en esta última se mantiene constante por períodos más o menos largos, el cuerpo termina resintiendo toda esa tensión.

Desde el punto de vista médico, los tranquilizantes son recomendables para las personas ansiosas, pero pueden causar dependencia y tolerancia (necesidad de recibir dosis crecientes para experimentar el mismo efecto). Además, tienen efectos secundarios y sus efectos a largo plazo no son suficientemente conocidos.

En Psicoterapia, tratamos de averiguar las causas profundas de la ansiedad para curarlas desde su raíz.

Sobre la Depresión


Se ha dicho que la Depresión es la gripa de las enfermedades del alma. La Organización Mundial de la Salud la ha descrito como un problema que afectará seriamente al mercado laboral en los años por venir. Sin duda vivimos en un mundo difícil, frustrante...

Hipócrates creía que la depresión (melancolía) era causada por un exceso de bilis negra en la sangre, y los científicos de hoy aseguran que tiene que ver con la deficiente producción de ciertos neurotransmisores (substancias químicas producidas por nuestro cuerpo para permitir la comunicación entre las células nerviosas).

Pese a ello, los anti-depresivos (que afectan la acción de los neurotransmisores en el cerebro) producen efectos lo suficientemente modestos como para que sus usuarios requieran cotidianamente consulta psicoterapéutica. Así que si bien son útiles, no constituyen por el momento una solución definitiva al problema.

La depresión no siempre es tristeza o pensamientos auto-destructivos: puede manifestarse mediante el trastorno de la función del sueño, un pesimismo intenso que no es característico del sujeto, llanto motivado por situaciones que no lo causaban, poca disposición a reír, problemas de concentración, falta de apetito gastronómico y/o sexual o fatiga inmotivada.